Pólizas de mantenimiento para grúas viajeras: qué exige la NOM-006-STPS-2023

julio 8, 2026

Por Valentín Ramírez Pérez — Director General, MECSOL INTERNATIONAL

Una póliza de mantenimiento para grúas viajeras es un contrato anual que cubre las revisiones preventivas programadas de cada grúa de su planta, con inspección documentada, reporte firmado y expediente por equipo. Para cumplir la NOM-006-STPS-2023 —obligatoria desde septiembre de 2024— la póliza debe generar exactamente lo que la norma le pide a usted como patrón: un programa específico de revisión y mantenimiento por grúa, registros de cada ejecución con fecha y responsable, personal capacitado haciendo el trabajo y prueba de carga cuando la grúa se modifica antes de volver a operarla. Si su proveedor le da mantenimiento pero no le deja ese papel, usted paga el servicio y sigue incumpliendo la norma.

Eso es la respuesta corta. Lo que sigue es el desglose: qué dice la norma, qué debe traer una póliza seria y por qué el preventivo cuesta menos que la falla.

Qué le exige la NOM-006-STPS-2023 al dueño de la planta

La NOM-006-STPS-2023 (Almacenamiento y manejo de materiales mediante el uso de maquinaria — Condiciones de seguridad en el trabajo) se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 7 de marzo de 2024, entró en vigor 180 días después y desde esa fecha dejó sin efectos la NOM-006-STPS-2014. Aplica a todo centro de trabajo que use grúas, polipastos, malacates, eslingas o montacargas.

La obligación recae en el patrón — no en el fabricante de la grúa ni en el contratista. La norma le exige, en concreto:

La consecuencia práctica tiene dos caras. La primera es administrativa: en una inspección de la STPS, el inspector pide el programa y los registros — la propia norma trae su procedimiento de evaluación de la conformidad, que verifica evidencia documental por cada punto y clasifica varios incumplimientos como graves. La segunda es física: una grúa sin mantenimiento documentado pasea toneladas suspendidas sobre su gente todos los días, sin que nadie pueda demostrar en qué estado están el gancho, el cable o los frenos. El papel no es burocracia — es la única prueba de que la carga que cuelga sobre la línea está bajo control.

Qué incluye una póliza seria

Una póliza de mantenimiento no es “un técnico que viene a engrasar”. Es el instrumento que convierte las obligaciones de la norma en un servicio recurrente con evidencia. En MECSOL la estructuramos en cuatro entregables:

1. Preventivo programado con inspección de 66 puntos. Cada visita recorre la grúa completa, agrupada en cuatro familias:

2. Correctivo con el mismo responsable. Cuando la inspección encuentra la falla —o cuando la falla llega sola— la misma cuadrilla que conoce la grúa la repara: frenos, ruedas, baleros, reductores, contactores, cables y variadores, incluida la configuración avanzada de VFD como la que ejecutamos en la grúa #3 de National Material en Hermosillo. Un detalle que la norma no perdona: todo polipasto o malacate debe someterse a prueba de carga después de cualquier reparación o mantenimiento, según las indicaciones del fabricante (numeral 8.2, inciso k). En mantenimiento no fabricamos componentes: los polipastos se suministran completos — de cable en grúas viajeras; de cadena, con sus neumáticos, en grúas bandera.

3. Reporte firmado por visita. Qué se revisó, qué se encontró, qué se corrigió, quién lo hizo y cuándo. Es el registro que el numeral 5.10 le exige tener.

4. Expediente por grúa. Cada equipo acumula su historial: inspecciones, correctivos, refacciones, pruebas. Cuando llega el inspector — o cuando el gerente corporativo pregunta — el expediente responde solo.

La póliza también cubre la geometría del sistema, que es donde la mayoría de los proveedores de “mantenimiento” no llega: alineación y paralelismo de rieles y trabes carril, como los trabajos que ejecutamos en las grúas D, E y F de Mex Steel. Un riel desfasado desgasta ruedas y motores por parejo; ningún cambio de refacciones lo compensa.

Preventivo contra correctivo: la cuenta que sí sale

No hace falta inventar cifras para hacer la cuenta. Una grúa viajera parada no detiene una máquina: detiene la nave, porque todo lo que pesa se queda en el piso. El molde no sube a la prensa, la bobina no llega a la línea, el embarque no sale. La falla, además, escoge el peor momento — el correctivo de emergencia se paga con la grúa parada, con la refacción urgente y con las horas de producción que nadie recupera.

El preventivo invierte esa lógica. La inspección de 66 puntos encuentra el cable con hilos rotos, el freno desajustado o el contactor picado antes de que paren la grúa, y la corrección se programa en el paro que a usted le convenga. La póliza convierte un riesgo impredecible en un costo fijo mensual — y de paso deja el expediente que la norma exige. Preventivo y cumplimiento son el mismo trabajo cobrado una sola vez.

Prueba de carga: cuándo y cómo

La norma es específica: la prueba de carga procede después de que se modifique la estructura, accesorios, mecanismos, contrapesos o cualquier parte que altere las condiciones de funcionamiento de la grúa, y antes de volver a operarla (numeral 8.4.3). Una reubicación —desmontar la grúa, trasladarla y volverla a montar— cae de lleno en ese supuesto. Y en polipastos, la prueba aplica tras cualquier reparación (numeral 8.2).

Así la ejecutamos en MECSOL: la prueba de carga se realiza a petición del cliente, con carga real que el cliente proporciona — normalmente material o herramental de su propia planta con peso conocido. Se iza, se recorren los movimientos, se verifican frenos y límites, y el resultado queda en reporte documentado que se integra al expediente de la grúa. Si además está moviendo la línea completa — no solo la grúa — el proceso de reubicación de maquinaria pesada tiene sus propias reglas; las detallamos en nuestro artículo sobre montaje e instalación de prensas de estampado.

La evidencia: más de 100 grúas instaladas y mantenidas

No escribimos esto desde el escritorio. La división de Grúas Viajeras de MECSOL ha instalado y puesto en marcha más de 100 grúas puente, y hoy cubre el ciclo completo — fabricación, instalación, prueba y mantenimiento — con cuadrilla propia. La póliza tampoco es una promesa de catálogo: hoy mantenemos pólizas de mantenimiento activas con plantas como BSH.

El patrón de una póliza se lee en el expediente. La grúa de 25 toneladas de Metálicos Mayran recibió 7 servicios entre 2022 y 2023 — revisión general, instalación de variador (VFD) y cambio de cable — y su historial sigue vivo: en 2025 y 2026 la misma grúa recibió el reemplazo del freno completo, brake hub y placa de fricción. El mismo equipo, años de historial acumulado. Eso es exactamente lo que una póliza formaliza en un contrato anual.

El patrón se repite con más plantas: inspección anual de grúas en las dos plantas de Procesos Especializados en Metal, mantenimiento recurrente a los polipastos de ½ a 3 toneladas de Kloeckner Metals y preventivo a las grúas de las líneas 2 y 3 de Nutec Fibratec. Mantenimiento por evento, mismo cliente, año tras año — eso es una póliza operando.

Otros proyectos con datos duros:

Trabajamos grúas de una viga —monorriel—, de dos vigas, bipuente y bandera. El detalle de estos proyectos está en nuestro caso de grúas viajeras.

Ponga su flota de grúas en regla

Si sus grúas viajeras no tienen hoy un programa de mantenimiento documentado, está corriendo dos riesgos a la vez: el de la inspección y el de la grúa parada. Una póliza resuelve los dos con el mismo contrato.

Díganos cuántas grúas tiene, de qué capacidad y desde cuándo no se inspeccionan. Le respondemos con una propuesta de póliza clara: frecuencia de visitas, alcance de la inspección de 66 puntos, cobertura de correctivo y el expediente que le queda por cada equipo.

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